Stencil de suelo hidráulico
Pintura Artística.
El suelo de casa de la abuela.
Como cualquier hijo de vecino nosotros tenemos nuestros referentes, artistas que admiramos por su buen hacer y que son fuentes de las que bebemos a menudo, consciente o inconscientemente, al hacer nuestro trabajo.
Hay artistas, o “gente que hace cosas” como nos gusta llamarlos, que son más enigmáticos en sus procesos, dejando a cargo del que mira el interrogante de cómo se ha hecho algo o qué materiales se han usado.
Otros, como Javier de Riba, muestran al mundo todo su proceso creativo, desde el nacimiento de las ideas hasta el resultado final, pasando por el proceso de ejecución, todo debidamente documentado en su página web.
En estos casos, cuando algo es nuevo para nosotros y queremos experimentarlo con los riesgos que conlleva, usamos de “conejo de Indias” a algún amigo, familiar o persona atrevida que nos preste un espacio que utilizar como en este caso, donde intervenimos el suelo de un viejo patio en una casa del pueblo.
Uno de los tipos de enclave donde De Riba ubica sus intervenciones es en viejos edificios abandonados, cuyo entorno decadente y deteriorado acentúa la frescura y el colorido de sus diseños. Ese era otro de los efectos que perseguíamos en este caso y creemos que ha tenidos sus frutos, pues esa mezcla entre lo moderno y las tradiciones de toda la vida es una de nuestras líneas creativas principales.
